Cortes del Tajuña-Abánades

31 de mayo de 2014

Descripción de la ruta

Arrancando de nuestro usual punto de partida, la plaza de Anquela, nos dirigimos al pueblo de Cortes del Tajuña en la misma orilla del río del que toma el nombre, no sin antes parar en Alcolea para aprovisionarnos de buen pan tierno y alguna torta de sabores con la que despertar la mañana.

Llegados al pueblo dejamos los coches en el puente de la entrada desde donde sale el camino que nos llevaría a Abánades. El camino es de dificultad fácil, pues al ir paralelo y orillado al río no tiene cuestas ni desniveles y el firme está en muy buen estado: tierra pisada y en algunos tramos alfombrado de hierba pero absolutamente despejado y transitable. Por el camino unos caballos hicieron unas carantoñas a Antonio y dos piaras de jabalíes y unos corzos avistados por David nuestro explorador oficial, nos salieron al paso aunque no se estuvieron mucho, bueno... ni a saludar ni a "na". Tras un pequeño repecho avistamos el pueblo de Abánades. Totalmente reconstruido después de la guerra, donde fue literalmente machacado, conserva, y en algunos trozos en muy buen estado, trincheras y restos de fortificación de la Guerra Civil.

Destacar la Iglesia de S. Pedro aunque muy restaurada con columnas capiteladas del siglo XVI, por dentro la encontramos cerrada y un puente de piedra con tres grandes ojos.

Después de comer "visitamos" el hotel rural los Ánades (no nos dejaron ni entrar, mucha categoría chicos) y luego vuelta al Cortes y a cenar las suculentas migas de Carmen regadas con buen vinillo.

Fotografías

Preparando Relajante paseo Antonio y el caballo Todos a verlo
Menuda falla Impresionante La primavera Curiosas piscinas

Andarines

Antonio, Carmen Roma., Carmen, David, Mari, Rogelio y Víctor y una "china" que se vino conmigo todo el camino.